Proviene de alguna circunstancia penosa que nos afectó cuando eramos muy niños, poniendo fuertes barreras que se oponen a que subamos a la cumbre del éxito.
Síntomas:
.Creerse insignificante.
.Convencerse de poseer grandes limitaciones.
.Sentir envidia.
.Huir de las personas.
.Permitir abusos y vivir pendiente del que dirán.
Si estás en este grupo, intenta elevar tu autoestima, cree en ti mismo, comparte con tus amistades y familiares, pregunta si no entiendes, pero no te dejes atrapar por el círculo de la inferioridad.
Llena la mente, hasta que rebose, de fe y recorre el camino hasta llegar a lo alto de la montaña.
Saludos.
Pallas de Venezuela.




