...y con él, otras metas
No te detengas y jamás dejes de luchar que después del éxito logrado, tendrás la oportunidad de demostrar lo mucho que vales.
...y con él, otras metas
No te detengas y jamás dejes de luchar que después del éxito logrado, tendrás la oportunidad de demostrar lo mucho que vales.
El alma se limpia con el perdón, se hidrata con oración y se tonifica con amor.
Estos tres sencillos pasos, son la clave de una vida próspera y feliz.
Quien no te quiere oír, no te escucha ni aún gritando y quien tiene interés en entender, te entiende incluso, si no hablas.
La vida, es lo que tú haces de ella: una escuela, un campo de batalla o un parque de diversiones y nadie más que tú, tiene el poder de escoger entre estas tres opciones.
¿Cómo quieres vivirla, amargado y lleno de coraje o disfrutando día a día...?
¿Con cuál te identificas...?
No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.
Ten mucho cuidado con lo que otorgas, porque en la vida todo regresa. La maldad, vuelve al remitente, el amor a quien lo ha dado, las mentiras quedan al descubierto y la envidia, a quien la siente.