Antiguamente en Japón poseer una dentadura blanca no era sinónimo de belleza. Lo predominante era lo contrario, los dientes ennegrecidos a través de una técnica ancestral denominada "ohaguro".
El arte consistía en teñir los dientes de negro con tinta, oxido ferroso, té y sake.
Los mismos debían pigmentarse continuamente para que su color negro se mantuviese siempre intenso.
También se pensaba que era efectivo para evitar la caries.
Fue un símbolo de alta nobleza japonesa, pero a partir de 1870 el gobierno prohibió su práctica.
Con el tiempo se convirtió en algo obsoleto.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
