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domingo, 27 de agosto de 2017

CIERRA LOS OJOS Y PIENSA

Si quieres ver un árbol, ve al valle.  
Si quieres ver el valle, ve a una montaña.  
Si quieres ver la montaña, sube las nubes. 
Pero si lo quieres ver todo, cierra los ojos y piensa.









sábado, 22 de julio de 2017

ENSEÑANZA INDONESIA


"Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero"







viernes, 2 de junio de 2017

UNA BUENA COMPARACIÓN


Imagínate a un árbol en plena tormenta...  
¿Verdad que permanece fuerte para seguir dándonos su sombra y sus frutos? 

Algunas veces nuestra situación en la vida se parece a la de estos árboles, pero otras, el viento arroja contra nosotros todos los males de la vida y nos sentimos incapaces de soportar tanto sufrimiento y desdicha. 

Pero cuando cesa el vendaval y la lluvia, el sol vuelve a calentar nuestras ramas y volvemos a dar sombra a todo aquel que la necesite. 

Y eso es, lo que en realidad nos hace feliz.










miércoles, 12 de agosto de 2015

NUNCA LO HE DUDADO

La amistad es como un árbol que te da sombra en los días de sol y cobijo en los días de lluvia.


Saludos desde Venezuela.












lunes, 19 de noviembre de 2012

INCREÍBLE

Este árbol pareciera decir: La unión hace la fuerza. 
Saludos. 
Pallas de Venezuela.












viernes, 17 de febrero de 2012

YO SI LO CREO

"Un árbol es un vecino muy peligroso en una tormenta" 
                                     Charles Dickens 

Saludos.
Pallas de Venezuela. 










lunes, 5 de diciembre de 2011

PROVERBIO HINDÚ

El que antes de su muerte ha plantado un árbol,
no ha vivido inútilmente. 

Saludos.
Pallas de Venezuela. 
















lunes, 12 de septiembre de 2011

UNA BUENA COMPARACIÓN...

Imagínate a un árbol en plena tormenta...
¿Verdad que permanece fuerte para seguir dándonos su sombra y sus frutos?
Algunas veces nuestra situación en la vida se parece a la de estos arboles, pero otras, el viento arroja contra nosotros todos los males de la vida y nos sentimos incapaces de soportar tanto sufrimiento y desdicha.
Pero cuando cesan el vendaval y la lluvia, el Sol vuelve a calentar nuestras ramas y volvemos a dar sombra a todo aquel que la necesite.
Y eso es lo que en realidad nos hace feliz. 

Saludos desde Venezuela.





lunes, 22 de agosto de 2011

SABIDURÍA INDONESIA

"Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero"






miércoles, 22 de junio de 2011

NO TE DEJES DERRIBAR POR INSIGNIFICANCIAS...

La historia trata de un árbol corpulento. 
Centenares de veces habían tronado sobre él las más espantosas tormentas pero ningún rayo logró jamás derribarlo. 
Por entre sus ramas habían bramado violentos huracanes que corrían a velocidades pavorosas, pero él permanecía  orgullosamente erguido, desafiando a las adversidades.
Miles de personas quedaban admiradas por su majestuosidad.
El árbol gigantesco permanecía en pie, derecho, perpendicular, como si los años y los siglos no le hicieran mella. Sin embargo un día llegaron unos pequeños animales. Eran una especie de termitas o comejenes. Y el árbol colosal les dio cabida entre sus raíces.
Eran tan pequeños que parecían no ofrecer peligro alguno. Pero si su estatura era pequeñita, su apetito era inmenso, insaciable. Y empezaron a roer. Poco a poco aquel gigante de la selva comenzó a notar el debilitamiento que en su vitalidad producían estos diminutos insectos.
En mala hora les había dado cabida dentro de sí y ahora querían acabar con él. Y un día, cuando sus raíces se hallaban ya totalmente devoradas por los pequeños animalitos, un huracán, una ráfaga de viento arrancó con facilidad esa mole inmensa que parecía desafiaba a todas las convulsiones y a la duración misma de los siglos.
En su ruidosa y estrepitosa caída envolvió a todo cuanto existía en su vecindad. Hombres, animales, plantas, todo quedó oprimido bajo su peso inmenso.
El silencio que reinaba a su alrededor se interrumpió con el ruido espantoso que causó su caída. No fue el diente del jabalí, ni las garras del tigre, ni el veneno temible de las serpientes, ni el hacha destructora de los leñadores lo que logró derribarlo. La causa fue sencillamente, haber dado hospedaje a unos diminutos comejenes que acabaron con la fuerza de sus raíces.
Y esto es lo que ha sucedido a personalidades tan robustas. Se dejaron atribular por insignificancias cuyo recuerdo deberían haber alejado de sí mismo como se alejan los insectos roedores de un sitio que se quiere conservar bien.
Quien da cabida en su pensamiento a preocupaciones insignificantes, puede estar seguro de que estos pequeños comejenes o gorgojos echarán por tierra el árbol de su salud mental. Y a la primera contrariedad fuerte o el primer problema de envergadura que se le presente, el vigor de su espíritu estará ya tan debilitado por los ataques de las pequeñeces que lo hacían preocuparse, que caerá estrepitosamente en el abismo de la frustración y de la desesperanza arrastrando consigo ilusiones, ideales y todo lo que encuentre a su paso.
Por eso de vez en cuando debemos preguntarnos:
¿Esto que me está preocupando tiene tanta importancia como para que yo le conceda un puesto especial en mi mente y autorización para que destroce mi sistema nervioso y mi salud mental?
No permitas que nada ni nadie te contamine ni destruya lentamente tu tranquilidad, porque las angustias destruyen nuestra paz mental. 
Además la vida es demasiado breve para dedicarla a preocuparse por pequeñeces.
Resuelve tus problemas y dedícate a vivir feliz... eso, es lo que más importa.

Saludos desde Venezuela