Este día, recordamos la muerte de Jesús en la cruz para salvarnos del pecado y darnos vida eterna.
Amado Señor, con tu muerte y obediencia a tu Padre, nos has abierto las puertas del cielo.
Este día, recordamos la muerte de Jesús en la cruz para salvarnos del pecado y darnos vida eterna.
Amado Señor, con tu muerte y obediencia a tu Padre, nos has abierto las puertas del cielo.
"El diablo es como un perro atado por Cristo a la cadena; puede ladrar, infundir miedo, pero no puede morder, sino al que quiere ser mordido"
El amor que Dios te manifestó con la muerte de su Hijo y luego con su Resurrección, es el amor que te va a ayudar a superar tu debilidad y encaminarte al sendero correcto, porque ya no es el amor que nace de ti, sino el amor que viene de Cristo, y este amor no se equivoca.
La mano de Cristo que hoy te sostuvo, te sostendrá mañana y hasta el último día de tu vida.
Que el Señor nos conceda la gracia de tomar nuestra cruz y seguirlo, aunque duela.
Empieza el cumplimiento de la sentencia, Cristo, condenado a muerte, debe cargar con la cruz.
El Mesías se acerca al madero con la corona de espinas en su cabeza.
"El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la primera piedra"
Juan 8:7
Cristo perdona los pecados de la mujer adúltera y a la vez le exhorta a una conversión de vida. Para esto ha venido el Hijo de Dios al mundo, para redimirnos de nuestros pecados.
El periodo de cuaresma nos ofrece constantes oportunidades para aplicar sus enseñanzas.
Sepamos corregir lo que está mal y al mismo tiempo dejar la puerta abierta al amor, al perdón y a la reconciliación
La vendedora de flores sonreía y su arrugado rostro resplandecía de gozo.
“Se le ve muy bien esta mañana”, le dije.
“¡Claro!, sobran los motivos”.
Aquella mujer vestía tan pobremente y se veía tan frágil que su actitud me intrigó.
La felicité diciéndole:
“Sobrelleva usted sus problemas admirablemente”
Ella me explicó entonces:
“Cuando crucificaron a Cristo, fue el día más triste de la historia. Y tres días después, resucitó. Por eso he aprendido a esperar tres días siempre que algo me aflige. Las cosas se arreglan de una u otra manera en ese tiempo”
Seguía sonriendo al despedirse de mí. Sus palabras me vienen a la mente cada vez que estoy en dificultades.
Recuerda que todo lo que nos pase, tanto bueno como malo, puede ser como neblina que en un segundo pasa y desaparece.
Comprendamos que el amor de Dios y sus bendiciones sin límites, son nuestro mayor tesoro, seamos agradecidos como la vendedora de flores, demos gracias diariamente al Señor por lo que nos entrega, pidámosle nos permita ver la luz para caminar con nuestra cruz y poder algún día cuando Él así lo decida, llegar alegremente a su encuentro.
Misericordioso es Jesucristo, porque Él nos limpia, nos hace libres, y nos perfecciona.
En ocasiones nos preguntamos:
¿Qué hice para merecerme esto?
¿Estaré obrando mal?
No tenemos porque afligirnos, Dios conoce a cada uno de sus hijos, sabe lo que sentimos, lo que vivimos, lo que anhelamos y está en cada uno de nosotros entablar una amistad íntima con Él, de tener ese espacio reservado donde podamos desahogarnos ante su presencia. Ten la seguridad, que las respuestas llegarán por sí solas.
La cuaresma, es la oportunidad de prepararnos, renovarnos, y convertirnos en mejores personas dejando que Cristo, entre en nuestro corazón.
El libro "Imitación de Cristo" fue escrito por el más famoso escritor del siglo XII, Tomas de Kempis.
A pesar de no haberlo leido, me consta que es un texto altamente espiritual y su contenido fortalece a cualquiera.
Tengo un amigo que repite muy a menudo un enunciado que aparece en esta obra y dice así:
"Recuerda que tú no eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen".
Una verdadera joya, al igual que el libro de los Proverbios de la Biblia.
Estos pensamientos, reflexiones, frases o como lo queramos llamar si vale la pena memorizarlos porque producen una felicidad infinita.
Saludos.
Pallas.
En la cruz, el Cristo, permanece inerte, una voz se escucha: ! Perdónalos Padre! y la tierra tiembla llorando a su madre.
Se oscurece el cielo llorando su muerte.
Al pastor que hablaba de Dios, han callado, porque ya los hombres no tienen conciencia.
María su madre, llora de impotencia y Jesús sin culpa ya fue condenado.Jaime Correa. Chile.