Sin una humilde pero razonable confianza en tus propios poderes, no triunfarás ni serás feliz. En cambio, una sana seguridad en ti mismo, puede darte el triunfo y la gloria.
No permitas que el sentimiento de inferioridad se interponga en tu camino impidiéndote cumplir tus anhelos.
Déjame decirte que es aterrador comprobar el doloroso número de personas que se encuentran afligidas e impedidas por la enfermedad conocida como: complejo de inferioridad.
Tú no tienes porque padecer este mal, tienes que enfrentarte a él y vencerlo.
Derrota los obstáculos confiando en Dios y en tus cualidades.
Es el mejor consejo que puedo darte.
Saludos.
Pallas de Venezuela.


