¿Hacia dónde se encamina la humanidad? ¿Qué hace falta para recuperar la esperanza de una vida digna para todos en un mundo mejor? No dudo de que nos falte un DESTELLO, que nos haga reaccionar y nos retorne a Dios
para que sostenga nuestro corazón y el de todos los hombres.
Paseando por el bosque, un zorro se encontró con un oso hormiguero, a quien saludó burlonamente:
Hola compadre, que hocico tan ridículo tienes y que boca tan pequeñita, supongo que con ella no podrás disfrutar del sabor de las frutas y de la carne como lo hago yo, y dime, ¿esas garras tan grandes de que te pueden servir...?
A mi, la naturaleza me ha premiado, tengo un cuerpo esbelto y soy muy astuto.
El oso hormiguero no le hizo caso y siguió su camino tranquilamente.
Pasó el tiempo y se presentó una gran sequía, las frutas se hicieron muy escasas, tampoco había animales pequeños que pudieran servirle de alimento, el zorro, flaco y sin fuerzas caminaba por el campo cuando nuevamente se encontró con el oso hormiguero y sorprendido le preguntó:
Oye, ¿ cómo haces para lucir tan bien?
Estas garras que tú dices son inservibles, me sirven para romper el muro de las termitas y dentro de esta trompa que a ti te parece ridícula, tengo una lengua tan larga que me permite llegar a la profundidad de los nidos y comer los sabrosos y nutritivos comejenes, ellos nunca faltan pues se alimentan de madera seca.
El zorro quedó mudo con la explicación y el oso hormiguero continuó dándose vida con su banquete.
Moraleja:
No hay que jactarse de las virtudes que se puedan poseer y burlarse del aspecto de los demás.