Cuenta la leyenda que este famoso personaje mitológico, cuando era joven se fue a buscar el éxito. Y llegó a un sitio donde el camino se dividía en dos. El que descendía era ancho y fácil, pero tenía un letrero que decía:
"Por aquí se va por la facilidad, a la nada"
El otro camino era pedregoso, difícil y muy fatigoso, también tenía un letrero en el cual se leía:
"Por aquí se va por la dificultad, al triunfo"
Hércules, campeón mundial de fuerza, escogió el camino de la dificultad y llegó a la fama.
Esos dos caminos se nos presentan todos los días y quien verdaderamente desea lograr el triunfo, no debe vacilar en dedicarse a pagar lo que ello cuesta, en trabajos, penalidades y sobre todo, renunciar a lo que se oponga y retrase el logro de su buen deseo.
No sacrificar nada es no conseguir nada.
Saludos desde Venezuela

