martes, 21 de junio de 2011

HUELLAS EN EL CORAZÓN: HERMOSA REFLEXIÓN

Un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos confirmaron, admirados, que ese corazón era perfecto, pues no se observaban en él manchas ni rasguños; coincidieron en que era el corazón más lindo de todos los que habían visto.
Al saberse admirado, el muchacho se sintió más orgulloso aún, y con mayor convicción afirmó que el suyo era el corazón más bello de todo el lugar. De pronto un anciano salió de la multitud y le habló:
...¿Por qué dices eso?... tcorazón no es tan hermoso como el mío.
Con sorpresa, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, estaba cubierto de cicatrices, incluso había agujeros y zonas donde faltaban trozos que fueron reemplazados por otros que no correspondían pues se veían los bordes disparejos. El joven se echó a reír.

...Debes estar bromeando -dijo-.
Comparar tu corazón con el mío... acaso no te has dado cuenta que este es perfecto. En cambio, el tuyo es un montón de cicatrices y dolor.
...Es cierto... replicó el anciano, tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me comprometería contigo. Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor.
Me arranqué trozos del corazón para dárselos a cada uno de aquellos a quienes he amado.
Muchos, a su vez, me han obsequiado trozos del suyo, que he puesto en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, se ven estos bordes disparejos, de los cuales me alegro porque me recuerdan el amor que he compartido. También hubo oportunidades en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció nada a cambio... entonces ahí quedaron estos vacíos.
A pesar del dolor que las heridas me producen, me recuerdan que sigo amando a esas personas y alimentan la esperanza de que algún día tal vez regresen y llenen  el vacío que han dejado.
¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso? remató el viejo. 
El muchacho permaneció en silencio, pero lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al hombre, se arrancó un pedazo de corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo puso en su corazón, le quitó un trozo y con el tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección... se notaban los bordes.
El muchacho miró su corazón, que ya no era perfecto pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor fluía en su interior .
Puedes tú decir... ¿cómo es tu corazón?
Saludos.
Pallas. 












3 comentarios:

  1. A mi también, por eso decidí compartirla con todos ustedes.

    Saludos.

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