domingo, 26 de junio de 2011

QUE GRAN VERDAD: REFLEXIÓN

Cierto día, cuando los empleados llegaron a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito lo siguiente: 
"Ayer falleció la persona que impedía su crecimiento en esta empresa. Está invitado al velorio, en el área de deportes".
Todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quien era el que estaba impidiendo el crecimiento de cada uno de ellos.
La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar a los de seguridad para organizar la fila en el velorio.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la curiosidad aumentaba.
Todos pensaban:
¿Quién estaría impidiendo mi progreso?
!Que bueno que el infeliz murió!
Uno a uno, los empleados agitados se aproximaban al féretro, miraban al difunto y tragaban grueso, quedándose en absoluto silencio como si les hubieran golpeado en lo más profundo del alma.
Pues bien, en el fondo de la urna había un espejo y cada uno se veía a si mismo... con el siguiente letrero: 
Sólo existe una persona capaz de limitar tu crecimiento:
Tú mismo.
Eres el único responsable de tu vida. 
Recuerda... 
El mundo es como un espejo que devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos. La forma en que cada quien encara la vida es lo que hace la diferencia. 

Saludos desde Venezuela.





   
  

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