jueves, 30 de junio de 2011

DIOS... EL ETERNO CONDUCTOR.

El camino a la felicidad no es recto

Existen curvas llamadas equivocaciones, semáforos llamados amigos, luces de precaución llamadas familia...


para recorrerlas con éxito debes tener: una llanta de repuesto llamada decisión, un potente motor llamado amor, un buen seguro llamado fe, abundante combustible llamado paciencia, pero sobre todo un experto conductor llamado DIOS.





Saludos.
Pallas.





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