La maestra discutía con un estudiante y le decía:
"Está científicamente comprobado que un pez no puede tragarse a una persona"
El alumno afirmaba:
"Usted se equivoca. La palabra de Dios dice que un pez se tragó a Jonás"
Ella le respondió:
"No debes creer en esas cosas, porque eso no puede ser"
El estudiante enfadado, dijo:
"Cuando yo muera y vaya al cielo, le preguntaré a Jonás"
Ella burlonamente respondió:
¿Y qué pasa si ese tal Jonás está en el infierno?
Con seguridad y firmeza el joven contestó:
"Entonces le pregunta usted"
