Dos viajeros, desgastados por el calor del Sol del verano, se posaron al mediodía bajo las amplias ramas de un frondoso árbol.
Mientras descansaban bajo su sombra, uno de los viajeros dijo al otro:
!Que inútil es este árbol! Veo que no da ningún fruto y no creo que tenga ninguna utilidad.
El inmenso árbol, interrumpiéndole, le dijo:
...Ustedes si son desagradecidos, recibiendo ventajas de mi frondosidad y descansando bajo mi sombra, y se atreven a describirme como inútil y poco servicial. Es injusto, muy injusto.
Reflexión...
Aprende a valorar y agradece los bienes recibidos.
Pequeños o grandes, con frutos o sin frutos, todos son para nuestro beneficio.
Saludos.
Pallas.


