Orar puede cambiar tu vida en cualquier momento, en cualquier lugar y a cualquier edad. Puede curar tus enfermedades, renovar tu mente, tu cuerpo, calmar las tempestades del vivir cotidiano, superando el miedo y el dolor que se levantan amenazadores, así como las lloviznas que sobrevienen a diario en las relaciones humanas que constantemente agitan nuestra barca y nos hacen mirar el mundo a través de una niebla densa y distorsionante.
Saludos desde Venezuela.


