Los gritos no educan,
al contrario...
ensordecen el corazón,
cierran el pensamiento,
destruyen el respeto,
te vuelven violento,
y entorpecen la paz.
Saludos desde Venezuela.
Los gritos no educan,
al contrario...
ensordecen el corazón,
cierran el pensamiento,
destruyen el respeto,
te vuelven violento,
y entorpecen la paz.
Saludos desde Venezuela.