Una gaviota volaba inmersa en una hermosa bruma de otoño, cuando a lo lejos vio encenderse el arcoiris, asombrada por lo que creyó la entrada del cielo, se lanzó a su persecución, pero cuanto mayor era su esfuerzo para alcanzarlo, más escurridizo se tornaba el insólito fenómeno, hasta que cayó al suelo exhausta.
De pronto, escuchó una misteriosa voz que le dijo:
"De la misma manera que el arcoiris es una condición del que observa y no una realidad, también lo es vuestro mundo con los colores y las formas. Todo depende de las condiciones del observador y de ellas surge lo que se llama realidad"
Entonces supo la gaviota que había alcanzado, el arcoiris
Saludos.

