El ladrón vulgar te roba el dinero, el reloj, el auto, el celular, los zapatos de marca, entre otras cosas.
El político te quita la felicidad, la salud, la vivienda, la educación, la pensión, la recreación, el trabajo, las tierras y nadie dice nada.
El primero te elige a ti, y al segundo lo eliges tú.
Piensa y analiza.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
