Cierto día me encontré con un amigo, lo noté apesadumbrado, con su rostro sombrío me saludo y luego me preguntó:
"Qué debo hacer para sobreponerme a mi tristeza, he tenido un fracaso económico y tengo una terrible desconfianza en mi mismo. Estoy desanimado y deprimido"
Le di dos consejos.
El primero: Cada vez que te suceda un fracaso exclama:
"Esto también pasará".
El segundo: Escribe en una tarjeta la siguiente frase de la Biblia:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
Y le dije; léela muchas veces, piensa en lo que estás diciéndole a Dios, y verás los resultados.
Se quedó en silencio y sin decir nada, alzó sus hombros y se fue.
Hace poco lo volví a encontrar y colocándome sus manos sobre mis hombros me dijo entusiasmado: "parece increíble que dos consejos, puedan cambiar tanto a una persona.
"Esto también pasará" ...y... "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"
Ahora enseño a los demás lo que a mi me devolvió la felicidad y seguiré recomendando a los desanimados estos lemas que entusiasman".
Saludos desde Venezuela.

