El sol y el viento discutían sobre cual de los dos era más fuerte.
La controversia fue larga, porque ninguno quería ceder. Viendo a un hombre, acordaron en probar sus fuerzas utilizándolas contra él.
"Vas a ver, dijo el viento, como con sólo soplar sobre ese mortal, desgarro sus vestiduras"
Y comenzó a bufar, pero cuantos más esfuerzos hacía, el sujeto más oprimía su túnica y seguía caminando.
El ventarrón enfurecido, comprendió que no era posible cumplir lo que había dicho al sol.
El astro rey, mostrándose entre las nubes, recalentó la tierra y el individuo sonrió en gesto de agradecimiento.
"Ya ves, como con bondad se consigue más que con violencia, afirmó la mayor fuente de energía electromagnética de esta constelación.
Reflexión:
Los seres humanos utilizamos la crueldad, el ensañamiento, la ironía, la agresividad y la burla para tratar de lograr nuestros objetivos, olvidando que una sonrisa puede lograr mucho más que el más fuerte de los gritos. Basta con ponerse por un momento en el lugar de los demás para comprobarlo.
¿Qué prefieres, una sonrisa o un insulto?
¿Una caricia o una bofetada?
¿Una palabra tierna o un sarcasmo?
Nada cuesta tratar a nuestros semejantes de la misma manera con la que nos gustaría ser tratados.

