Si me aceptas como soy,
te aseguro que podrás contar conmigo en la adversidad.
Soportaré tus cambios de ánimo,
trataré de entenderte cuando estés enojado.
Reiremos juntos y si por algún motivo la tristeza se adueña de ti...
te ofreceré mi hombro para que te apoyes en él y puedas sentir mi compañía.
¿Me aceptas...?
Saludos.
Pallas.




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