
Este refrán significa que no podemos confiar en las apariencias de las personas, porque no nos dice nada sobre lo que son ni sobre lo que piensan.
Las fábulas que se asocian a este dicho, son generalmente de un depredador y su presa, por ejemplo el gato y el ratón o el gato o el pájaro, que se hacen amigos hasta que un día el predador lo engaña y se lo come.
Este refrán significa que no podemos confiar en las apariencias de las personas, porque no nos dice nada sobre lo que son ni sobre lo que piensan.
Las fábulas que se asocian a este dicho, son generalmente de un depredador y su presa, por ejemplo el gato y el ratón o el gato o el pájaro, que se hacen amigos hasta que un día el predador lo engaña y se lo come.

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