domingo, 5 de marzo de 2017

DAME TU MANO, NO TE SOLTARÉ

Pocas cosas hay en esta vida que me provoquen un sentimiento de amor tan grande como las manos de las personas mayores, porque muchos de ellos a pesar de los años, siguen trabajando y cuidando a sus nietos. 
Si las observas con detenimiento, verás que en cada surco parece estar grabada la huella de la alegría, el dolor y la tristeza. 
No tengo la menor duda de que estar joven es una dicha, pero más afortunado es el viejo que ha tenido una existencia provechosa y fructífera. 











1 comentario:

  1. Que gran verdad. Muy bonito escrito, me encanta.

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