MATEO 19:14
La historia trata de un pequeño de cuatro años, el cual era vecino de un anciano y a quien recientemente se le había muerto la esposa.
El viejo sufría por la ausencia de su compañera, y el niño, lo miraba desde su casa con ternura y amor.
Cierto día, pudo ver al hombre llorando y sin permiso de su madre caminó hasta su lado, se subió a su regazo, lo abrazó y allí se quedó un buen rato.
Cuando su mamá le preguntó que le había dicho al abuelo, le contestó:
"Nada mami, sólo le ayudé a llorar"
Mateo 19:14
"Y Jesús dijo: Dejad a los niños y no les impidáis venir a mi; porque de ellos es el reino de los cielos"
Saludos.
Pallas de Venezuela.
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