Solía decir:
"El miedo tocó a la puerta, la fe salió a abrir y el miedo ya no estaba".
¡Que gran verdad!
Si cada vez que el miedo llegue a la puerta de nuestro espíritu enviamos a la fe a recibirlo, el miedo se alejará corriendo.
Saludos.
Pallas de Venezuela.

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