En el gimnasio...
Un hombre poco agraciado físicamente le pregunta al entrenador:
¿Qué máquina me recomienda usar para lograr impresionar a una chica que me gusta?
El entrenador lo mira y frunciendo el ceño, le dice:
"con ese físico te recomiendo mejor el cajero automático".
En su inocencia el pequeño le dice al padre:
Papi, al cielo le da comezón.
Hijo, por favor, no digas disparates.
Y entonces... ¿para qué sirven los rascacielos?


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