EL ANCIANO Y EL NIÑO: CUENTO HINDÚ
Un anciano y un niño viajaban con un burro de pueblo en pueblo.
Llegaron a una aldea caminando junto al animal y un grupo de mozalbetes se rió de ellos, gritando:
!Mirad que par de tontos! tienen un burro y en lugar de montarlo, van los dos andando a su lado. Por lo menos el viejo podría subirse a él.
Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha. Llegaron a otro pueblo y algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el animal y al niño caminando a su lado. Dijeron:
!Parece mentira! !Que desfachatez! el viejo sentado en el burro y ese pobre muchacho caminando.
Al salir del pueblo el anciano y el niño intercambiaron sus puestos.
Siguieron haciendo camino hasta llegar a otra aldea. Cuando los habitantes los vieron, exclamaron escandalizados:
Esto es verdaderamente intolerable. ¿Habéis visto algo semejante?
El muchacho montado en el burro y el pobre viejo caminando. Que vergüenza.
Puestas así las cosas, el anciano y el niño compartieron el burro. El fiel animal llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre sus lomos. Cruzaron junto a un grupo de campesinos y estos comenzaron a vociferar:
!Sinvergüenzas! ¿es que no tenéis corazón? ¿vais a reventar al pobre animal?
El anciano y el niño optaron por cargar al burro sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. La gente se apiño alrededor de ellos. Entre las carcajadas, los pueblerinos se reían gritando:
Nunca hemos visto gente tan boba y loca, tienen un burro y en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas. Que par de tontos.
De repente el burro se precipito a un barranco y murió.
El sabio maestro dijo:
"Si escucháis las opiniones de los demás, acabareis muertos como este burro. Cerrad los oídos a la opinión ajena. Que aquellos que otros censuran te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón y no te detengas a escuchar opiniones sin importancia"
Saludos.
Pallas.
Así debe ser. Ojalá se pudiera tapar los oídos a las palabras necias de los que quieren controlar la vida de los demás.
ResponderEliminarQuiero decir que no hay que dejarse llevar por el qué dirán.
Si no le hace daño a nadie, hazlo solamente, atrévete.
Amiga, este cuento hindú debe servir de modelo a todas aquellas personas que pierden su tiempo criticando y levantando calumnias al prójimo. Siempre he pensado que cada quien es dueño y responsable de sus actos... por tanto debe atenerse a las posibles consecuencias.
ResponderEliminarEscuchar la voz interna de nuestro corazón es mas saludable que prestar los oídos y permitir que nos contaminen el alma.
Es mi opinión personal.
Saludos.
HOLA MUY BUENOS DIAS
ResponderEliminarME PARECE MUY BONITO ESTE CUENTO DE LA MORALEJA DEL NIÑO Y EL ANCIANO....
ResponderEliminarESTO NOS ENSEÑA QUE NO DEBEMOS ESCUCHAR CIERTAS OPINIONES DE LOS DEMAS.... HAY QUE ESCUCHAR UNICAMENTE LA VOZ DE TU CORAZONM. QUE ES LA VOZ DE NUESTRO CREADOR Y NO DETENERNOS A ESCUCHAR VOCES AJENAS QUE SOLAMENTE NOS HACEN DAÑO
ResponderEliminarMuy buen comentario... la voz de nuestro corazón es la voz del Creador. Fantástico... tienes toda la razón.
ResponderEliminarTe felicito, por pensar así y por hacerte presente en destelllos-pallas.blogspot.com
Saludos.
SI AMIGA SIEMPRE PIENSO ESO Y ME PARECE BUENISIMA ESTA IDEA TE FELICITO POR TU BLOGSPOT.COM ESTA ESPECTACULAR
ResponderEliminarGracias amiga, puedes visitarlo cuando gustes y dejar tus comentarios... ten la seguridad que servirán para nutrir nuestro sentir y nuestro pensar.
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