El que has ido escribiendo a través de tu vida.
No intentes borrar nada de él.
Lo que en su momento fue negativo, te ayudará a crecer como ser humano y a levantarte con más ímpetu de las caídas porque cada cicatriz, te evitará caer de nuevo.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
La desesperación...
ella nubla los sentidos,
te hace débil cuando debes estar más fuerte;
te complica en vez de aliviarte,
hace que pierdas tu paz,
tu tranquilidad,
tu calma,
y te sumerge en un inmenso dolor.
El desespero, solo nos conduce a la perdida total de la esperanza.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
No quieras ver más allá de lo que realmente puedes alcanzar, la vida es una escalera, se sube escalón a escalón, a lo mejor puedes brincar algunos, pero no todos a la vez; vive a tu propio ritmo y no al que los demás quieran
Eso es... lo que verdaderamente importa.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
No busquemos amistades que nos adulen, es preferible tener amigos que nos digan la verdad.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Un amigo...
es aquel que te critica de frente
y te defiende a tus espaldas.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Por cada minuto de coraje,
perdemos sesenta segundos de felicidad.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
El liderazgo se pone de manifiesto cuando estamos dispuestos a correr riesgos,
cuando aprendemos a caminar en la cuerda floja,
y cuando tenemos coraje para tomar las decisiones más difíciles y audacia para asumir lo nuevo con pasión.
Te conviertes en líder por la calidad de tus acciones y la integridad de tus intentos.
Los lideres son como las águilas, no vuelan en bandadas, siempre vuelan solos.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Y el amor de Dios brillen en tu vida todos los días, es mi mayor deseo.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
La aparición de esos hilos blancos que con el tiempo invaden la cabellera varía de persona a persona. En general, la presencia más temprano o más tarde de las canas depende de la herencia, pero también pueden influir los estados emocionales y el estilo de vida.
Para disimularlas te daré este sencillo consejo:
.Hierve cuatro cucharadas de romero (se compra molido o lo puedes machacar), deja enfriar y ponte la preparación por toda la cabeza, impregnando muy bien el cabello.
.Déjalo por 20 minutos y repite este procedimiento cuatro veces por semana.
Es efectivo.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
No pienses en el pasado pues ya se fue, tampoco en el futuro porque aún no ha llegado, piensa en el presente y disfrútalo pues es donde estás ahora.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
"El bien más grande que podemos hacer a otros no es compartir con ellos nuestra riqueza, sino ayudarles a descubrir la propia"
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Los sentimientos de venganza agotan el cerebro, debilitan el sistema nervioso, desfiguran el rostro y probablemente acortan la existencia. Nuestros enemigos se sentirían felices si supieran todo lo que nosotros estamos perdiendo por estar pensando en planes de desquite y escarmiento.
Lleva la vida con calma y recuerda que la revancha enferma y nos envejece antes de tiempo.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Cuanto más pequeñas sean las astillas de leña, más fácilmente alimentan la llamarada de la gran hoguera. Cuantos más detalles prodiguemos, más crecerá nuestro amor y el amor que vamos a recibir.
Una tarjeta, una llamada en el día del cumpleaños. Un "te ves muy bien". Que rico cocinas. Tú siempre tan puntual. Sabes que te aprecio. Cada día te quiero más. Conversar contigo me hace pasar momentos agradables. Eres especial para mi. Te recuerdo con aprecio sincero... entre otras tantas, son pequeñas astillas que van aumentando la llama del verdadero amor, desafortunadamente miles de personas descuidan prodigar estas pequeñas alabanzas que tanto alegran.
Llenar de detalles amables la vida de los demás, es encender la llamarada del amor que en estos tiempos vive agonizando.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Y deseo...
Que el Señor llene tu vida de hermosas bendiciones.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
San Francisco de Asís aconsejaba que cuando en el corazón sintamos oleadas de odio hacia alguna persona, nos dediquemos a rezar por ella, para que Dios la bendiga y la vuelva mejor. Y afirmaba que este procedimiento produce efectos admirables, porque hay un principio universalmente experimentado que dice así:
"Nadie será capaz de odiar a su prójimo, si frecuentemente reza por ella, pidiendo que le vaya bien".
Saludos.
Pallas de Venezuela.
"Si el ser humano se niega a perdonar a quien lo ha ofendido, ¿cómo puede pretender que Dios le perdone sus propios pecados"...?
Y Jesús afirmó tajantemente:
"Si no perdonáis a los demás sus ofensas, tampoco vuestro Padre Celestial os perdonará vuestros pecados"
Es una expresión digna de ser recordada y repetida muchas veces, para vacunarnos contra la desastrosa peste del odio y del resentimiento.
Saludos.
Pallas de Venezuela.