En tu mente.
En tus brazos.
En tu corazón.
Si quieres ver un árbol, ve al valle.
Si quieres ver el valle, ve a una montaña.
Si quieres ver la montaña, sube las nubes.
Pero si lo quieres ver todo, cierra los ojos y piensa.
Si caes en tu primer intento, levántate y hazlo de nuevo. No culpes a otro. Enfréntate a tus fracasos y decide esforzarte mucho más la próxima vez.
Alejate de las personas tóxicas que estropean tus ilusiones o te hagan desistir de tus anhelos. La gente negativa, es especialista en robar sueños.
"Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú. Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú. Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú. Sé tú, el que aparta la piedra del camino"
Paseando por el bosque, un zorro se encontró con un oso hormiguero, a quien saludó burlonamente:
Hola compadre, que hocico tan ridículo tienes y que boca tan pequeña, supongo que con ella no podrás disfrutar del sabor de las frutas y de la carne como lo hago yo, y dime, ¿esas garras tan grandes de que te pueden servir...?
A mi, la naturaleza me ha premiado, tengo un cuerpo esbelto y soy muy astuto.
El oso hormiguero no le hizo caso y siguió su camino tranquilamente.
Pasó el tiempo y se presentó una gran sequía, las frutas se hicieron muy escasas, tampoco había animales pequeños que pudieran servirle de alimento, el zorro, flaco y sin fuerzas caminaba por el campo cuando nuevamente se encontró con el oso hormiguero y sorprendido le preguntó:
Oye, ¿cómo haces para lucir tan bien?
Estas garras que tú dices son inservibles, me sirven para romper el muro de las termitas y dentro de esta trompa que a ti te parece ridícula, tengo una lengua tan larga que me permite llegar a la profundidad de los nidos y comer los sabrosos y nutritivos comejenes, ellos nunca faltan pues se alimentan de madera seca.
El zorro quedó mudo con la explicación y el oso hormiguero continuó dándose vida con su banquete.
Moraleja:
No hay que jactarse de las virtudes que se puedan poseer y burlarse del aspecto de los demás.
Para triunfar solo necesitas...
Habilidad:
Para adquirir la capacidad y la destreza de hacer lo correcto.
Valentía:
Para afrontar situaciones peligrosas o dificultosas.
Nada más.
No desperdiciemos el momento de predicar con nuestro ejemplo y educar a los demás, cuando demos un donativo al necesitado expliquemos a los niños por qué lo hacemos, así lograremos que ellos sean más sensibles ante el sufrimiento ajeno.
Tú y yo somos afortunados de tener lo que tenemos.
Agradezcamos a Dios por las cosas buenas y malas que nos suceden y pidamos en nuestras oraciones para que cada una de estas personas viva con dignidad.
Tener fe, es dejar nuestros problemas en manos de Dios y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación.
"El diablo es como un perro atado por Cristo a la cadena; puede ladrar, infundir miedo, pero no puede morder, sino al que quiere ser mordido"