...y con él, otras metas
No te detengas y jamás dejes de luchar que después del éxito logrado, tendrás la oportunidad de demostrar lo mucho que vales.
...y con él, otras metas
No te detengas y jamás dejes de luchar que después del éxito logrado, tendrás la oportunidad de demostrar lo mucho que vales.
El alma se limpia con el perdón, se hidrata con oración y se tonifica con amor.
Estos tres sencillos pasos, son la clave de una vida próspera y feliz.
Quien no te quiere oír, no te escucha ni aún gritando y quien tiene interés en entender, te entiende incluso, si no hablas.
La vida, es lo que tú haces de ella: una escuela, un campo de batalla o un parque de diversiones y nadie más que tú, tiene el poder de escoger entre estas tres opciones.
¿Cómo quieres vivirla, amargado y lleno de coraje o disfrutando día a día...?
¿Con cuál te identificas...?
No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.
Ten mucho cuidado con lo que otorgas, porque en la vida todo regresa. La maldad, vuelve al remitente, el amor a quien lo ha dado, las mentiras quedan al descubierto y la envidia, a quien la siente.
Una relación donde el respeto y la dignidad no estén presentes, está condenada al fracaso. Es preferible retirarse a tiempo, aunque se rompa el corazón en mil pedazos.
Camina aunque sea descalzo, sonríe aunque no tengas motivos y ayuda al prójimo, sin recibir aplausos.

La cárcel más grande no está construida de rejas y barrotes, sino con recuerdos y pensamientos negativos que te impiden avanzar.
Lo más sano, es que tú mismo te liberes.
¿Qué esperas para ser feliz...?
Las batallas de la vida son continuas y no las gana el más fuerte, sino el que en ningún momento duda que es Dios, quien da la victoria.
En ocasiones, hablamos mal de los demás sin detenernos a pensar, que esa persona puede esconder una profunda tristeza en su alma.
Por eso...
No juzgues, no critiques, ni opines, si no tienes la certeza de lo que estás afirmando.
La vida, es como un barco donde debemos remar para no hundirnos. Pídele a Dios, te ayude a salir de la tormenta y te de la calma que tu corazón necesita.
"La mejor medicina, es amor y cuidados"
Alguien preguntó
¿Y si no funciona...?
Él sonrió y contestó:
"Aumenta la dosis"
Me gustaría sentarme contigo en un lugar como este, observar el atardecer, respirar profundo, conectarnos con la naturaleza y que pase lo que tenga que pasar.
¿Qué dices...? ¿Te animas...?
Toda persona tiene un tiempo definido en tu vida y un papel especial en tu historia.
El que se va, que le vaya bien y el que llega bienvenido sea.
Sentimientos nacen, también mejoran y a veces mueren.
Tú, solo preocúpate por ser feliz.