domingo, 15 de julio de 2012

EL NAUFRAGO: FÁBULA

Arrojado un naufrago a la orilla, se durmió de cansancio, más no tardó en despertarse, y al ver al mar, le recriminó por seducir a los hombres con su apariencia tranquila para luego, una vez que los ha embarcado sobre sus aguas, enfurecerse y hacerles perecer.
Tomó el mar la forma de una mujer y le dijo:
"No es a mi sino a los vientos a quienes debes dirigir tus reproches, porque yo soy tal como me ves ahora y son las tempestades las que, lanzándose sobre mi, me enfurecen" 
Moraleja:
Nunca hagamos responsables de una injusticia a su ejecutor cuando actúa por orden de otros, sino a quienes tienen autoridad sobre él. 
Saludos.
Pallas de Venezuela. 














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